Ella me enseñó a andar de frente, a no fingir y sentir si el alma siente, a no mentir cuando todo el mundo miente, a mirar siempre a los ojos cuando hablo con la gente. Me dijo "hija se valiente que aquí la vida es cruel, que no te engañe una fachada reluciente, que lo único que importa está debajo de la piel"