Por que crees en Dios.?
TOMATE EL TIEMPO PARA LEER LO SIGUIENTE Y SABRÁS POR QUE:
Yo siempre he creído en Dios desde que yo me acuerdo, con mi familia iba a misa muy seguido de pequeño. Alrededor de los 12 años, por cuestiones de la familia, me fui alejando de todo eso, empecé , poco a poco iba sabiendo menos de Dios y se me empezó a hacer aburrido y cansado ir a misa y estar una hora en la iglesia.
Esos tiempos fueron cuando iba en la secundaria, donde la rebeldía empezaba a surgir.
Un día mis padres me dijeron que iría a un retiro, yo no me negué, porque no sabía de que trataban, pero a la vez como sabía que era de la iglesia me imaginaba que nomas íbamos a andar rezando y así, y no le tomaba importancia.
Pues llego el día del retiro, 17, 18 y 19 de Julio del 2009, como olvidarlo...
Estaba yo algo nervioso, pero resulto ser totalmente diferente a lo que yo esperaba, viví temas inolvidables que no pude expresar con palabras, conocí a excelentes personas, aprendí mucho y me di cuenta que Dios está conmigo a pesar de que lo niegue, a pesar de que no iba a misa, hacia malos actos, me di cuenta que el me ama tal y como soy. ♥
Empecé ir al grupo, al MFC juvenil, me gusto mucho, sentía que podía entenderme con ellos.
A pesar de que Dios empezó a hacer presencia en mi vida, me di cuenta que mi vida no fue la misma...
Empezaron los problemas en casa, las malas calificaciones en la escuela, perdí amigo/as de mi infancia.
Pasaron los meses, viví otro retiro y lo mismo, me enamore más de la palabra de Dios ♥
Y aun así seguían las malas vibras en mi alrededor, y así fue, empecé a ir a misionar, luego a hacer mi primer servicio en un retiro, y me fue centrando mucho en el grupo, pero fuera de ahí la vida era muy diferente, mi actitud cambio, empecé a ser más independiente y a quejarme con mis padres, tuve muchos problemas, hasta que a mis 17 años, tuve una bronca tremenda con mis papas y me iban a correr de la casa, mi vida desde ahí no fue la misma. A veces cuando llegaba tarde a la casa en la noche, por ir a reuniones del grupo, me cerraban la casa, y a veces dormía afuera, fue muy difícil para mi que mis padres ya no me tengan confianza y yo solo tuve que buscar la manera de ganar dinero para ir a la escuela y así...
Empecé a entender que Dios no me va a poner fácil las cosas, que la felicidad no solo es en el grupo, si no en todo mi alrededor. Empecé a perdonar, a valorar las cosas y a valorarme a mí mismo. Poco a poco fui mejorando mi relación con mi familia.
Yo, aunque no parezca, padezco de una enfermedad crónica, estuve a punto de perder mis piernas y dure unos días sin poder caminar, fue muy complicado, y a pesar de todo eso oraba y le agradecía a Dios por lo que ponía en mi camino, porque sabía que para todo hay una solución, nunca perdí la Fe!
Gracias a Dios salí adelante y regrese a la normalidad. Llego un momento en el que estuve bajando los brazos y sentía que la vida no tenía sentido, hasta que una vez me paso algo inolvidable...
Yo siempre he creído en Dios desde que yo me acuerdo, con mi familia iba a misa muy seguido de pequeño. Alrededor de los 12 años, por cuestiones de la familia, me fui alejando de todo eso, empecé , poco a poco iba sabiendo menos de Dios y se me empezó a hacer aburrido y cansado ir a misa y estar una hora en la iglesia.
Esos tiempos fueron cuando iba en la secundaria, donde la rebeldía empezaba a surgir.
Un día mis padres me dijeron que iría a un retiro, yo no me negué, porque no sabía de que trataban, pero a la vez como sabía que era de la iglesia me imaginaba que nomas íbamos a andar rezando y así, y no le tomaba importancia.
Pues llego el día del retiro, 17, 18 y 19 de Julio del 2009, como olvidarlo...
Estaba yo algo nervioso, pero resulto ser totalmente diferente a lo que yo esperaba, viví temas inolvidables que no pude expresar con palabras, conocí a excelentes personas, aprendí mucho y me di cuenta que Dios está conmigo a pesar de que lo niegue, a pesar de que no iba a misa, hacia malos actos, me di cuenta que el me ama tal y como soy. ♥
Empecé ir al grupo, al MFC juvenil, me gusto mucho, sentía que podía entenderme con ellos.
A pesar de que Dios empezó a hacer presencia en mi vida, me di cuenta que mi vida no fue la misma...
Empezaron los problemas en casa, las malas calificaciones en la escuela, perdí amigo/as de mi infancia.
Pasaron los meses, viví otro retiro y lo mismo, me enamore más de la palabra de Dios ♥
Y aun así seguían las malas vibras en mi alrededor, y así fue, empecé a ir a misionar, luego a hacer mi primer servicio en un retiro, y me fue centrando mucho en el grupo, pero fuera de ahí la vida era muy diferente, mi actitud cambio, empecé a ser más independiente y a quejarme con mis padres, tuve muchos problemas, hasta que a mis 17 años, tuve una bronca tremenda con mis papas y me iban a correr de la casa, mi vida desde ahí no fue la misma. A veces cuando llegaba tarde a la casa en la noche, por ir a reuniones del grupo, me cerraban la casa, y a veces dormía afuera, fue muy difícil para mi que mis padres ya no me tengan confianza y yo solo tuve que buscar la manera de ganar dinero para ir a la escuela y así...
Empecé a entender que Dios no me va a poner fácil las cosas, que la felicidad no solo es en el grupo, si no en todo mi alrededor. Empecé a perdonar, a valorar las cosas y a valorarme a mí mismo. Poco a poco fui mejorando mi relación con mi familia.
Yo, aunque no parezca, padezco de una enfermedad crónica, estuve a punto de perder mis piernas y dure unos días sin poder caminar, fue muy complicado, y a pesar de todo eso oraba y le agradecía a Dios por lo que ponía en mi camino, porque sabía que para todo hay una solución, nunca perdí la Fe!
Gracias a Dios salí adelante y regrese a la normalidad. Llego un momento en el que estuve bajando los brazos y sentía que la vida no tenía sentido, hasta que una vez me paso algo inolvidable...
