Yo comí un poco x'D. Aprovecha de mimarlo ahora que está dócil(?).
https://www.youtube.com/watch?v=hC8CH0Z3L54
[ Estan dando apagones en mi casa asdkl ]
Los minutos pasaban, y el azabache simplemente decidió ir a un lugar en especial; una cancha de basketball medianamente abandonada, donde, a duras penas, habían solamente unos jóvenes de unos diecinueve años practicando por mera diversión y practica.
Por otra parte, habían otros escuchando música con aquellos altavoces.
A Blass, le gustaba ir allí a veces, era divertido entablar conversaciones con los muchachos, de cosas cotidianas, de trabajos en algunas ocasiones.
Pero hoy, hoy no se daba esa ocasión.
Quienes reconocían al Canadiense - Japones en aquel lugar, no se acercaron, su expresión había cambiado, y espacio prefirieron haberle dado después de todo.
Blass, sacó un cigarrillo junto con su mechero.
A sus labios, llevó el cigarrillo y encendió este con el mechero, intentando.. ¿encenderle nuevamente?, estaba distraído, tanto que había gastado todo el gas del mechero.
Lo lanzó a un lado, con suma vagancia.
Su mirada se encontraba perdida en sus propias manos tatuadas, siquiera tenía ganas de nada.
Solamente de, escuchar la música que daban en aquel lugar aquellos muchachos, junto a la alegría de aquellas personas divirtiéndose en el baloncesto y otros deportes.
Simple, Hattori quería sonreír, pero no se le hacía tan posible, comenzaba a sentirse algo nervioso al intentarlo.
Su entrecejo, fruncía, y el cigarro lo mantenía a unos centímetros de sus labios, mientras que dejaba escapar el humo sutilmente entre estos.
— En qué te estás metiendo, imbécil.
Susurró el de orbes carmín, las cuales, en aquel entonces, yacían algo opacas por el momento.
No podía evitar golpear la punta de sus botas militares contra el pavimento seco.
Los nervios le carcomían, no quería admitirlo, y a la vez sí.
¿Qué mierda le sucedía?, qué barbaridad.
Aquel sentimiento por el muchacho era etéreo, sutil, pero fuerte a la vez.
Qué complicado era Blass, definitivamente.
Lentamente, sacó su celular de su bolsillo y arqueó sus cejas, tenía dos llamadas perdidas, y aún así, no tenía idea de... ¿eran de Will?
Perfecto, ahora se sentía más imbécil aún.
Giró sus ojos con repudio hacía si, mordiendo su labio con fuerza.
Uno de los muchachos de allí, moreno, alto, se acercó a el azabache, preguntando por el, por su estado.
Simplemente, Hattori negó, no estaba bien, ¿por qué mentir?, y parece qué, a aquel muchacho, el que Blass le dijese que "Necesitaba su espacio", le había irritado, tanto como para irse junto a unos insultos susurrados.
Que bien, ahora se sentía "mejor".
No evitaba el negar, dar una palmada de en su frente con fuerza.
Lo extrañaba, quería decírselo, al menos por llamada.
Pero, no le daban los huevos para decírselo.
«Perfecto, todo va taan bien.»
Era lo `ùnico que maquinaba su cabeza.

[ Estan dando apagones en mi casa asdkl ]
Los minutos pasaban, y el azabache simplemente decidió ir a un lugar en especial; una cancha de basketball medianamente abandonada, donde, a duras penas, habían solamente unos jóvenes de unos diecinueve años practicando por mera diversión y practica.
Por otra parte, habían otros escuchando música con aquellos altavoces.
A Blass, le gustaba ir allí a veces, era divertido entablar conversaciones con los muchachos, de cosas cotidianas, de trabajos en algunas ocasiones.
Pero hoy, hoy no se daba esa ocasión.
Quienes reconocían al Canadiense - Japones en aquel lugar, no se acercaron, su expresión había cambiado, y espacio prefirieron haberle dado después de todo.
Blass, sacó un cigarrillo junto con su mechero.
A sus labios, llevó el cigarrillo y encendió este con el mechero, intentando.. ¿encenderle nuevamente?, estaba distraído, tanto que había gastado todo el gas del mechero.
Lo lanzó a un lado, con suma vagancia.
Su mirada se encontraba perdida en sus propias manos tatuadas, siquiera tenía ganas de nada.
Solamente de, escuchar la música que daban en aquel lugar aquellos muchachos, junto a la alegría de aquellas personas divirtiéndose en el baloncesto y otros deportes.
Simple, Hattori quería sonreír, pero no se le hacía tan posible, comenzaba a sentirse algo nervioso al intentarlo.
Su entrecejo, fruncía, y el cigarro lo mantenía a unos centímetros de sus labios, mientras que dejaba escapar el humo sutilmente entre estos.
— En qué te estás metiendo, imbécil.
Susurró el de orbes carmín, las cuales, en aquel entonces, yacían algo opacas por el momento.
No podía evitar golpear la punta de sus botas militares contra el pavimento seco.
Los nervios le carcomían, no quería admitirlo, y a la vez sí.
¿Qué mierda le sucedía?, qué barbaridad.
Aquel sentimiento por el muchacho era etéreo, sutil, pero fuerte a la vez.
Qué complicado era Blass, definitivamente.
Lentamente, sacó su celular de su bolsillo y arqueó sus cejas, tenía dos llamadas perdidas, y aún así, no tenía idea de... ¿eran de Will?
Perfecto, ahora se sentía más imbécil aún.
Giró sus ojos con repudio hacía si, mordiendo su labio con fuerza.
Uno de los muchachos de allí, moreno, alto, se acercó a el azabache, preguntando por el, por su estado.
Simplemente, Hattori negó, no estaba bien, ¿por qué mentir?, y parece qué, a aquel muchacho, el que Blass le dijese que "Necesitaba su espacio", le había irritado, tanto como para irse junto a unos insultos susurrados.
Que bien, ahora se sentía "mejor".
No evitaba el negar, dar una palmada de en su frente con fuerza.
Lo extrañaba, quería decírselo, al menos por llamada.
Pero, no le daban los huevos para decírselo.
«Perfecto, todo va taan bien.»
Era lo `ùnico que maquinaba su cabeza.

