A partir de una respuesta que he dado, que como siempre podéis encontrar en mi info si os interesa, me surge haceros la siguiente pregunta. ¿Qué opináis del humor negro? ¿Lo veis otro tipo de humor o una ofensa? Explayaros a gusto. Y pasad buen día, que cualquier día puede acertar el francotirador.
La he leído y coincido contigo. Mucha gente menosprecia el humor negro por el hecho de que "juega" (no sé qué palabra utilizar) con las enfermedades como el cáncer y las discapacidades físicas. A mí me gusta ese tipo de humor. Y sí, yo también sé lo que es tener a un familiar enfermo con dichas dolencias. Pero no por eso me va a dejar de gustar el humor negro. ¿Tengo que sentir lástima por esas personas? Sí, están enfermos, pero lo que yo sé es que estas personas quieren que se les trate como a iguales. Las personas que padecen cáncer NO quieren que sintamos pena por ellas. Lo que de verdad desean es que les tratemos como a personas normales. Es como si nadie presta atención a alguien y sufre un accidente en el que le tengan que amputar las piernas. Seguro que de repente todos sentirían pena por él y tratarían de conocerle. Sé que muchos enfermos se ríen de su propia enfermedad. Y digo yo, ¿no es mejor así? ¿No es mejor que se tomen con humor su dolencia? ¿O es mejor vivir amargado toda tu vida por una enfermedad? En conclusión: Sí, me gusta el humor negro, y mucho además.
Me encantó tu historia *-* esta hermosa!!! :* -opinión de un tributo
¿Me permites continuarla? . Esa noche dormí abrazada a Gale. No sé por qué pero lo que me había dicho me funcionó. Me recosté sobre su pecho escuchando su latido y me dormí. A la mañana siguiente me desperté pero no había nadie. Me dirigí al vagón restaurante. Estaban desayunando. ¿Cómo podían tener hambre hoy, precisamente en este día? ¿Acaso no se daban cuenta de que hoy comenzaríamos a asesinar a gente? —Siéntate, preciosa. -dijo Haymitch mientras se metía un trozo de pan a la.boca. Pan... ¡Peeta! ¿Qué será de él? Pensará en mí como yo lo hago en él?- —No sé cómo podéis comer. -mostré mi mejor cara de asco y me senté.- —Deberías comer algo, no sabes si comerás en semana. -respondió Gale a la vez que me ofrecía un las de galletas.- —Tomaré esto como si fuera mi último desayuno. Cuando acabamos de desayunar ya estábamos en el Capitolio, preparados para las entrevistas. ¿Y qué sé supone qué haría yo? ¿Fingir que estaba a favor de matar a amigos? Entramos al plató, y un olor putrefacto nos llegó a ambos, a Gale y a mí. Eran los tributos del uno y del dos, los profesionales. Su superioridad se palpaba, nos miraban como si estuviéramos infectados. Malditos profesionales, ellos disfrutaban con tan sólo la idea de matarnos. Apostaría lo poco que tengo a que imaginaban las mil maneras que saben de asesinar con nosotros. —Ignóralos, Rose. Venga, pasemos que nos toca. Ya estábamos en el centro del escenario. Fingiendo compartir las ideas de los cabezas de chorlito de las personas que habitan aquí. —Bien, chicos. Se os ve una pareja con una fuerte presencia. Nada más entrar todos hemos notado ese algo. ¿Tenéis que decir algo? Sí, ¿qué narices estaba diciendo? ¿Presencia, ese "algo"? Ya estaba dispuesta a espetarle un par de cosas cuando sentí a Gale apretarme la mano. —Nada. No somos nada, es más, no nos soportamos. ¿Verdad, Rose? —Cierto. No aguanto estar en la misma sala que este ser. -el público sé sorprendió tanto como yo. No sé a dónde pretendía llegar Gale, pero supuse que tenía que seguirle la corriente y así lo hice.- —Vaya... Nadie se esperaba eso. Esto... Ya podéis retiraros chicos. Una vez nos encontrábamos detrás del espectáculo Gale me cogió por los hombros. —¿No prefieres fingir que nos odiamos para así, cuando llegue la hora de la verdad nadie sienta lástima por uno de nosotros? —¿Por qué fingir algo que no sientes, Gale? —Es exactamente lo que todos los tributos llevamos haciendo casi 75 años. Fingimos estar de acuerdo con el Capitolio y vamos a la Arena a morir. Nadie tiene la suficiente valentía para plantarles cara, ni tú ni yo, nadie. —¿Pero qué dices? ¿Cómo pretendes ganar los Juegos? ¿Te negarás a matar? ¿O sólo quieres morir? —Rose, sólo los tributos podemos deshacer los malditos Juegos. Podemos destrozarlos desde dentro, sin que ni siquiera los altos cargos del Capitolio se percaten. —¿Estás diciendo que estás dispuesto a comenzar una revolución? —No sólo eso, sino que será una revolución televisada. . No tengo caracteres :(
Tu punto de vista acerca de los juegos del hambre es justo el punto que tiene Gale en el libro y en la peli, te me figuraste a el como personaje, si los juegos existiesen en realidad serias una de las líderes de la revolución.
-opinión de un tributo
Hagamos un juego, ahora estamos entre tributos. Soy una chica del Distrito 12. Aquí nos dedicamos a la minería (el papel me viene que ni pintado ya que soy de Asturias, una región conocida por sus minas). La gente aquí pasa hambre, la miseria está a la orden del día. Apenas logramos manternernos en mi casa. Mi padre. Trabaja en la mina. Sus ingresos son apenas suficientes para tener algo que llevarnos a la boca. Mi madre. Es una de las mujeres que trabaja en el Quemador vendiendo especies y artículos de cocina. Mi hermana mayor. Se dedica a hacer las tareas de casa y a cuidar de mí, aunque es obvio que no necesito ser cuidada ni tener su protección. Y yo. Básicamente me dedico a ayudar en la panadería de los padres de Peeta. Llevamos siendo amigos desde que éramos niños. Simplemente mejores amigos. El día de la cosecha yo estaba asustada. No sabía quién saldría elegido tributo. Effie sé acercó a la urna y sacó un papel con el nombre de una de nosotras en él. Lentamente se acercó al micrófono y pronunció las palabras para las que no estaba preparada: Rose Hataway. Me levanté, muda y paralizada por el miedo. Me dirigí al escenario mientras Effie se disponía a sacar el nombre de uno de los chicos. Susurrando dijo: Gale Hawthorne. Conocía a ese chico, lo había visto varias veces en el Quemador, pero nada aparte de intercambiar miradas. Los próximos días nos llevaron a Gale y a mí hacia el Capitolio donde se nos prepararíamos para los Juegos. Estaba asustada, por las noches apenas conseguía dormir. Vagaba por los pasillos del tren con el fin de que me entrara el sueño de nuevo. En uno de esos paseos nocturnos, Gale salió de su compartimento. Apenas hablábamos, supongo que por el miedo que ambos sentíamos al saber que al menos uno de nosotros no volvería a casa. Se acercó a mí. —No puedes dormir, ¿verdad? -dijo él, susurrando al aire. Era el chico más bonito que había visto desde hace tiempo.- —No... El miedo no me deja dormir. —Ven. -me agarró la mano, y yo sorprendida entré con el en su dormitorio.- Vamos, échate aquí y hablemos de otra cosa. Seguro que te calmas. —¿Cómo calmarme sabiendo que nos dirigimos a la misma muerte? —Vamos, Rose. No seas negativa, ven. -me rodeó con un brazo empujándome hacia él.- —¡¿Pero qué haces?! -estaba tan sorpendida que no sabía cómo actuar. No estaba acostumbrada a que un chico tan hermoso me tocara de esa manera.- —Tranquila, no te haré nada. De pequeño, mi madre me abrazaban así cuando no podía dormir. Me arrimaba la cabeza hacia su corazón y me calmaba al oír su latido, lento y constante, lento y constante... Esa noche, acabé durmiendo con él. Parecía que ya no estaba asustada. Era como si me hubiera olvidado que en la Arena uno, o ambos moriríamos. No sé, era extraño. Apenas nos conocíamos pero me hacia sentir como si lo conociera de otra vida. En otras circunstancias acabaría cogiendo cariño a Gale, pero era su muerte o la mía. Y no estaba dispuesta a amar a alguien que moriría. . No tengo más caracteres :(
quitate esto del ask carla asi no te insultan guapa:( :)
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Sí. Mi propia vida vale menos que la de mi hermana, por ejemplo. No dejaría que ella pasara por eso. Me considero más fuerte emocionalmente que ella. Creo que tendría más posibilidades de ganar que ella. Si tengo que matar para poder volver a casa con mi familia, lo haría. (Sé que suena contradictorio con mis anteriores preguntas) Mi hermana es muy importante para mí. No estoy dispuesta a dejarla abandonada a su suerte en la Arena. Lucharía, seguramente moriría, pero lo habría hecho por mi hermana.
Muchas veces me pregunto por qué sigo con esta cuenta abierta si la mayoría de "preguntas" que me llegan son insultos. ¿Merece la pena el seguir haciendo reír a un puñado de personas y a cambio recibir tanto odio? A veces me canso de algunas personas, pero sigo aquí.