“Te quiero.
Te juro que es lo menos original
que he dicho en toda mi vida.
Te quiero.
Ya no puedo intentar hacer poesía
sin acabar describiéndote a ti.
Te quiero.
Aunque el amor ya no crea en mí,
por yo nunca haber creído en el.
Te quiero.
Suena simple, lo sé
pero deberías sentir cómo
escuece.