»Si alguna vez estás sufriendo, dímelo, yo te escucharé.

Amber [INACTIVA]
No soy un loco. No tengo ese honor. Simplemente me duele, de vez en cuando, que haya tanta cordura y tan poca imaginación. ¿Saben que pasa? Ser el mismo todos los días, todos los días ser el mismo, cansa, del derecho y del revés. Es el juego perverso al que nos invita… el sentido común, la sociedad organizada y los prejuicios de siempre.
Tengo ganas de ser loco, así, no más, sin honor.