@Kate_Gorietti

Kate Gorietti.

Ask @Kate_Gorietti

Sort by:

LatestTop

Pregunta de tingo. Solo te pregunto, ¿Eres una persona radical? "Prajem vám skvelý týždeň".

Hay conversaciones que necesito tener, pero no pienso permitir que pasen.
Conociéndome, cambiarían tan radicalmente mi percepción, que es mejor arrastrar el peso de no tenerlas, que pensar en las consecuencias de llevarlas a cabo. Y no es por el resultado es, simple y llanamente, porque no son disputas. Supongo que es una parte de mi coherencia a la que le resulta tan molesto tener que trasladarlas, que prefiere envenenarse con ellas. No es más que verbalizar sensaciones y percepciones, cuya solución, una vez que se pronuncia, deja de tener esa categoría. Una vez que se imponen, pasan a no tener ese efecto resolutivo que debería solventar el malestar.
¿Qué queda entonces? Convivir con la sensación, almacenarla y ver su evolución. Si tiende a expandirse o puedes controlarla. Extirparlo no es opción, por mucho que lo desee, ya que me llevaría todo a su alrededor y acabaría destruyendo hasta lo que está intacto.
En efecto, no todo puede hablarse, aún menos si ya es un conocimiento palpable en el ambiente. Ni puedes inmolarte frente a una solución imposible. A veces, es solo cuestión de sostenerlo.
"Todo tiene solución, menos la muerte", es una verdad universal que nada tiene de verdad en la realidad individual.

View more

Si pudierais elegir una cosa sobre la que nunca pensar. No que no suponga un problema, sino que no penséis en ello. ¿Qué sería?

StephClaireS’s Profile PhotoEnjoy the silence.
La ausencia.
Soy una experta en las despedidas, diría que alcanzaré la categoría de maestra en lo que queda de año. Y es curioso, porque tengo despedidas “estables”; siempre me despido del mismo sitio, de las mismas personas, en apartados diferentes, pero por circunstancias similares. Cambia el tiempo que tardaré en volver a hacerlo, pero no lo hace la sensación de que pasará, de que en algún momento volveré a irme y a quedarme. Estoy en ese círculo vicioso en el que nada me pertenece y a la vez lo tengo todo controlado, perfectamente estudiado, perfectamente asentado. Llega un momento donde pareces estar en dos sitios, tu presencia, la lealtad ajena (que no general), la propia. El gusto por la sutileza de no desaparecer nunca del todo se impone.
Me he vuelto tan experta en las despedidas que no pasan por mi demasiado tiempo, aunque si existen los precedentes, esos pensamientos en los que calibras lo que supone tu ausencia en un espacio que no crees preparado para perderte, y sobre todo lo que cambia en mí ese hecho. Existe ese instante, demoledor, en el que gritaría pidiendo auxilio que me dejaran donde estoy. Donde lo único que quieres es quedarte, literalmente, para agonizar en un mísero espacio donde te garantizas que estás, aunque nunca te sientas presente en ningún sitio. Hay una sensación de comodidad, en no moverse, que te produce un agujero en el estómago y no quiere taparse. Siempre quiero quedarme, pero todas las veces quiero volver.
Así que lo haces, te despides, te vas. Y pasas los instantes más ahogados de tu vida, con la idea de dar marcha atrás rondándote la cabeza, taladrándotela.
Hasta que dejas de escucharlo, se disipan. Porque vaya en la dirección que vaya siempre estoy en casa y siempre volveré a casa. Y me acostumbro a la llegada, con la emoción tan acentuada como la incapacidad que siento para aceptar la salida.

View more

[ C ] Hola 🖤🍁os gustaría tener hijxs? Por qué esa decisión ? Ya sea positiva o negativa , os leo

loree_1840’s Profile PhotoLore
Me encantaría que alguien me convenciera de por qué tener hijos compensa, de cómo puede ser posible que se elija ese camino, voluntariamente. ¿Por qué sería tan siquiera una opción planteable? ¿Para qué, con qué fin? ¿Qué creemos que es ser padres? Aún me cuestiono cuál es la concepción que se guarda de esa carga insoportable, que te seguirá toda la vida. Nadie piensa las consecuencias, solo palian un deseo caprichoso en el que nada se suma al deseo de dar o recibir lo que no tuviste. ¿Cuál es el nivel de responsabilidad que crees ostentarás y qué tipo de responsabilidad, perpetua, no podrás despegar jamás, de ti hacia ellos?
Supongo que nadie lo piensa. Los padres consideran que crean una vida, que ahora les pertenece. Que podrán construir algo, algo, que no alguien. Supongo que la elección viene dada de volcar en otros las opciones que a ti no te dieron, los caminos que no tomaste, quizá en pensar que hay un legado detrás. Ningún padre quiere que su hijo sea lo opuesto a él.
Pero la realidad es otra, bien distinta.
Cuando te conviertes en padre, o madre, tú vida deja de pertenecerte. No puedes, bajo ningún concepto, volver a creerte libre e irresponsable con lo que has hecho. En el mejor de los casos, en el supuesto más coherente, no valdrá querer, ni cuidar, ni estar con ellos, nada será suficiente y tendrás que acarrear con ello. Asumirás tu insatisfacción, por dejar de importar, y la de ellos, por importar demasiado. Y no nos confundamos, nunca nadie le deberá tanto como un padre a un hijo. Ellos eligen y tú solo eres la decisión que no pudieron esquivar, soportarás ese peso y ellos entenderán que no pudieron cumplir con la idea que tenían.
No eres, ni serás, una imagen y semejanza de lo que plantearon, solo el inquilino de una vida que no pudieron comprar.

View more

Related users

¿Piensas hacer un libro con todo lo que tienes en la mente?

Si hay algo que me cuesta entender de las series, y la vida real, son aquellas personas cuyos problemas principales son personas o relaciones, y que necesitan de otras para olvidar a las primeras, para reponerse o simplemente para usar como salidas. Se refugian de una relación en otra, de una persona, en otra.
Lugares que están dispuestos a subastar, con un halo de despecho, ante cualquiera. No hay requisitos más allá de aparecer.
No comprendo como si un problema radica en alguien, te arriesgas a buscar o aceptar que otra persona te alivie esa sensación. No comprendo como resulta tan siquiera una opción. ¿Si tienes problemas con la cocaína buscas speed? ¿Dónde crees que hay mejora ahí? ¿Cambiar el envoltorio, y ver si la mierda que sustituye a lo anterior te sirve para volver a infectar tu cuerpo, pero esta vez con algo digno de tu inconsciencia?
Me cuesta comprenderlo desde el estómago, más que desde cualquier otra parte del cuerpo. Me repugna la sensación de desmerecimiento que supone ser tan frágil que no eres capaz de soportar la idea de que te fallen, sin taparlo con un prototipo de error. Y claro, a veces de lo más nefasto nace algo de esperanza, pero aceptarlo en medio del horror de la decepción como última alternativa, es desgarradoramente cobarde.
Supongo que, de nuevo, las decepciones tienden a ser más buscadas de lo que nadie reconocerá nunca. Mucho más merecidas, que injustas. Y los errores mucho menos desafiantes, que la justificación que uno se da para cometerlos.
PD: Aprovecho esto, para volver a responder algo. No publicaré nunca un libro, posiblemente nunca vuelva a tener ni un espacio similar a este, pero no dejaré de escribir.

View more

C. ¿Realidad o irrealidad virtual? ¿Puede llegar a ser más importante para ti tu vida virtual que la "real"?

moscurry’s Profile PhotoNana Moscurry
He pasado por diferentes fases, y creo que ninguna más acertada que otra, solo convenientes. Cuando empiezas a crearte un núcleo virtual, se propicia un ambiente diferente, y está bien que sea asi. Quieres construir una línea totalmente separada de tu vida fuera de toda pantalla, porque es necesario, porque me atrevería a decir que ese es el atractivo mayor que tenía internet entonces. Sentías, ingenuamente, que podías ser quien no te dejaban fuera de ahí y que esa realidad solo se activaba en tu cabeza y en tu vida, a tu plena disposición. Solo cuando tú querías. No era tan apabullante como despertarte y tener que salir al mundo. Eso se construía por las horas que tu querías pasar y dejaba de tener efecto a la velocidad que tardabas en apagar el ordenador (luego no siempre era así, claro).
También es curioso como siempre se han denigrado los lazos creados a través de internet. Y es cierto, hay una impunidad, una privacidad, y un desconocimiento enorme. Pero yendo más allá, no creo que las relaciones físicas sean más reales, más vividas o que merezcan mayor respeto. Fíjate, imagínate que conoces a alguien a través de internet y pasas años, más años, y un día os veis y no hay sorpresa: sois los mismos, y pasa todo lo que se intuía. Hay una especie de retroactividad, de pronto al verse y hacer tangible lo experimentado a través de palabras, te encuentras con esa familiaridad que solo reservabas a personas que físicamente estaban ahí. Me parece hipócrita ignorar el tiempo, y más aún restarle importancia. Si pasas horas y horas con alguien, durante mucho tiempo, las pasas, es una realidad, estás ahí. Y comprendo que las mentiras existen, pero no existen menos físicamente. He mentido infinitamente más en mi vida “real” y me he sentido infinitamente más lejos estando al lado.
Yo hace años que no separo. Porque veo la virtualidad como algo propio de nuestro tiempo. No soy más sociable aquí que fuera; soy igual de distante, con el mismo carácter y la misma inexistente predisposición para dar más de lo conveniente. Me he reafirmado conmigo misma lo suficiente como para saber que no tengo a gente de primera fuera, y gente de segunda dentro. Esto solo es el medio que por circunstancias no se puede, o no se quiere, sustituir por el apartado físico. Pero no le doy más o menos importancia, solo la que tiene. Mi vida real es la relación que tenga contigo, más o menos constante, pero a un nivel de aprecio suficiente como para recordarla y aún fomentarla.
Me pasa algo similar con el tema de la distancia. Últimamente veo unas faltas de respeto a las cosas que requieren su tiempo, a las circunstancias externas a una relación y un enorme desprecio por el valor, el esfuerzo, y la calidad. El único consuelo que me queda, en este aspecto, es que soy tremendamente capaz de no titubear ante nada y ante nadie. Comentar las dudas, solo ante quién las tenga.

View more

Hola, vengo por una pregunta simple o tal vez compleja de contestar ¿Han tenido días en los que se sienten "vacíos", sin ánimo, depresivos, nada les hace reír o no quieren hacer nada? ¿Qué hacen en esos días? Buen día, y espacio libre si no quieren responder.

kanatossakamaki’s Profile PhotoPromise; 민윤기
He estado en la habitación de mi adolescencia, tumbada en la cama, con el pelo alborotado, la camiseta con el hombro al descubierto, y los pantalones de campana. Me he vuelto a encerrar en mi mente, pero de esa forma única en la que lo hacemos cuando aún buscamos explicación a las cosas. Volviendo a transitar por ese “barrio chungo, en el que no debería estar sola”.
Hoy he vuelto a tener catorce años.
Y no he tenido ni que moverme para el reencuentro, solo me ha hecho falta poner los cascos a un volumen poco recomendable y escuchar a Chester.
» Just a scar somewhere down inside of me
Something I cannot repair
Even though it will always be
I pretend it isn't there
I'm trapped in yesterday
Where the pain is all I know

I try to keep this pain inside
But I will never be alright
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀[ https://acortar.link/nyely4 ]

View more

+ 1 💬 message

read all

Nos hemos dado cuenta de que reparamos en cosas complementarias, así que... en «Reseñas Conjuntas» con @moscurry añado puntos sobre -Aftersun-.

Kate_Gorietti’s Profile PhotoKate Gorietti.
– Es evidente que él está en el mejor momento en el que podría, en ese instante, con su hija, en unas vacaciones. Pero vive como trámite, y ahí se hace más latente. Cuando lo que más alivio te da deja de ser suficiente. Y lo más mundano, simple y en apariencia incluso satisfactorio y/o divertido, se torna en un sacrificio, por tanto una pesada carga, comienzas a entender que ya no hay solución. No quieres estar, ni hacer.
⠀– No se autolesiona, pero siente cierta dejadez y un irremediable desprecio por su vida. No recuerda lo que se hizo en la muñeca, ni el hombro, y le da igual la forma en la que se quita la escayola. No porque quiera hacerse daño, sino porque el deterioro no le importa.
⠀– Sophie tiene una clara influencia paterna, en la manera en la que reflexiona. Cómo hablas con tus padres marca como y hasta donde te expresas ante ellos. Se atreve a decir que ella también se cansa muchos días de seguir en pie. Como una pesadez casi hereditaria.
⠀– Calum le dice te quiero a su exmujer, cuando cuelga la llamada. La niña le cuestiona eso, con cierta lógica, y asociación infantil: ¿si se quiere, por qué no están juntos? Ahí pasa a explicarle que puedes, puedes querer a alguien, aunque no tengáis una convivencia y/o relación. Esto nos da las típicas lecciones del amor no lo es, ni puede con, todo y también hace ver que el detonante de su depresión no es la relación o la ruptura con su ex, o sí pero más bien por sensación de fracaso, pero no por tortuosa. Él tiene cierto apoyo, ese no es el problema principal.
⠀– Preguntarse cómo llegó hasta ahí es hacer un repaso, que se quedará corto. ¿Es la inestabilidad económica, la frustración ocasionada por el fracaso de una relación temprana, el ser padre demasiado joven? ¿Es acaso la escasa conexión que existe entre quién quería ser y dónde se veía estando y lo que resultó?
⠀– Y la escena clave, que me parece convierte a esta película en muy buena y no buena a secas, es cuando hacen un amago de sui/cidio en el mar. No tendría lógica la acción aquí, justo en ese instante, más que como recurso lagrimal. Él pretende desasociar su depresión de la situación que vive con su hija, de su momento con ella y aunque no lo logre por completo (cosa lógica) no tendría sentido la frialdad de cometer el acto en el mismo sitio donde está de vacaciones con ella. El sui/cidio en una depresión no es impulsivo, no es una acción abrumadora y repentina, es una secuencia prolongada en el tiempo, que tiene incluso cierto control por tu parte.
Obviamente otra cosa que le da sentido a la película es que la grabación la vemos junto a su hija, ya adulta, intentando comprender qué le sucedía a su padre. Que no pudo observar o entender en su momento, aunque estaba ahí. No creo que exista culpabilidad, ni un resquicio de algo diferente a la pura comprensión que quiere captar. De hecho no creo que le culpe a él, porque lo intentó. Nosotros nos damos cuenta de ello, junto a ella.

View more

Nos hemos dado cuenta de que reparamos en cosas complementarias así que en

C. ¿Puede un día justificar una vida entera?

moscurry’s Profile PhotoNana Moscurry
La espera de un día, puede justificar una vida entera.
Si lo piensas nos pasamos la vida ansiando que llegue algo. Buscándolo más o menos activamente, con más o menos esperanza; pero incluso los más escépticos con el futuro, los más duros con la realidad, sabemos que si no tuviéramos algo ahí, imaginado o real, no seguiríamos. Pueden ser cosas, en apariencia, insignificantes: el estreno de una película, las ansias por jugar algún juego, esa salida a alguna parte. Lo que sea. Vas saltando de objetivo en objetivo, solo para no cuestionarte si realmente quieres algo, o si es solo la inercia llevándote a la siguiente casilla. Te obligas a querer, a tener ambiciones y objetivos, aceptando con ello la tediosa espera. Aunque seguramente lo que necesitas es algo tan grande que ya nunca se tejerá, que no te pasará, que no encontrarás. Asegurando el daño irreparable del transcurso, donde ya has dejado de querer llegar. Pero acallas las voces que siguen machacándote la cabeza, con ese nuevo montón de “minucias”.
Los días se vuelve tan efímeros, que no justificarían nada de no poder repetirlos. Y los que verdaderamente te dejan poso, son imposibles de duplicar. ¿Qué queda, entonces?
Y ahí llega la diversión, el verdadero chiste de esta historia. Ese preciso momento en el que te das cuenta de que ya no buscas justificar nada, de que solo es la posibilidad de verte pasando el tiempo a tu alrededor, pisoteándote una vez más, y saber qué queda después de eso. Pasa a ser una lucha exclusivamente tuya, que ni el tiempo puede entender. Es solo morbo, con una pizca de curiosidad simulada. ¿Dónde estaré, cómo habré llegado, cómo estaré? Nada te justifica, pero tú quieres echarte unas risas viéndote hacer cosas de personas normales, entendiendo la vida como todos quieren, pero con esa caja de pandora dentro, que no verán. Y seguirás esperando, justificando tu vida en base a lo siguiente que tiene que pasarte.

View more

Cuál de todas tus virtudes creés que provoca una especie de adicción, o deseo infinito?

Querría duplicarme, que no dividirme.
Realizar una copia exacta de mi misma para estar de forma simultánea en dos lugares, o más bien en varios círculos, activa y presencialmente. Pero no por placer, no por ambición, no por querer hacer muchas cosas y ser incapaz de asumir un coste de oportunidad. Nada de eso. Por pura conveniencia ajena y descanso propio. La relajación que me da encargarme yo misma de todo, de aliviar la inquietud ajena, el pesar, de saldar las necesidades de los demás sobre mí.
Quizá haya sido yo, siempre, la que acostumbre a los demás a un bienestar propio, sin nada a cambio. A estar físicamente en un mismo sitio, de forma incondicional y garantizada. Estoy en lugares de los que me he ido tantas veces, que ya no me encuentro. Me desconecto de personas, aún automatizando sensaciones y acciones. El problema de verme tan independiente que no necesito apegos de más, que repudio mi protagonismo frente a los demás. Y paso a hacerlos las piezas claves. Que mi única carga sería la añoranza pasada, que se subsana con lo despierta y consciente que siempre estoy ante la realidad.
Me ahorraría tantos problemas si pudiera garantizar mi posición. No me miedo que me olviden, me da vértigo ser más indispensable de lo que mi cuerpo soporta. Sigue sin ser suficiente no desconectarte, seguir siendo sumamente eficiente y práctica, permanecer con constancia y sin descanso, la gente te quiere en ese espacio. En ese momento. Vale más aparentar que haces, que hacerlo. Vale más aparentar que estás, que estar.
No me importaría ser una única mente cargando con todo, como ahora, si pudiera darles el cuerpo que quieren, dónde lo quieren. Si pudiera darles el aderezo de mi presencia, que les tranquiliza de una forma casi enfermiza. Porque no soy yo la irremplazable, siendo yo, soy yo proyectada como querrían que fuera. Lo asumiría, porque solo quieren una sensación complaciente de seguridad, con sus normas, no con las mías.
Y ojo, no es cuestión de querer permanecer, es la imperiosa necesidad de no importar tanto, cuando no hay nada que dejar y cada vez tienes menos para dar. Es esa sensación de que nadie es capaz de acatar los cambios, cuando su posición es la más sencilla.
Se busca reemplazo, para (no) estar, en los sitios donde no seguiré.

View more

Viendo el programa de Love is Blind me ha surgido esta pregunta. ¿Saldrías con una persona que tiene tatuado el nombre de su ex pareja y no se lo quiere tapar? 🤔

Literalmente no soy el tipo de persona que está con alguien que se tatúa el nombre de su pareja. Y parece muy osado definir con quién podrías estar, y con quién no, por el cliché andante del “nunca se sabe”. Pues yo lo sé.
Claro, existe un margen de error, un asterisco encubierto que te explica al final de la página el por qué he permitido cosas que no. He estado, o estaré, con personas que no. Pero la realidad es que es muy previsible darse cuenta de que no tendrá hueco, a nivel sentimental, conmigo.
Y no me seáis, no penséis en prototipos intelectuales o físicos. Esto no es tan simple. No va de declarar: “no estaría con alguien que se tatúe el nombre de su pareja” va de todo lo que envuelve a ese comportamiento, y lo que predeciblemente va aparejado. Habrá excepciones, pero previsiblemente no tendremos vida para experimentarlas.
Todos podríamos decir perfiles de personas que nunca se fijarán en nosotros, y que nosotros no tendremos jamás interés en hacerlo.
Así que pondré ejemplos triviales de parejas que nunca tendré, para que sacados de contexto parezcan superficiales, inmaduros, y absurdos: PREVISIBLEMENTE no estaré con gente que suba fotos semidesnudos a redes sociales, con gente que solo juegue Fortnite y Fifa, con los típicos que te regalan bombones y peluches, no estaré con alguien sin ambición, tampoco con alguien extremadamente sensible y/o dependiente, no estaré con un simp, tampoco con gente muy populista de twitter, ni alguien extremadamente ideológico sin fundamento, que cuestione toda mi controversia porque no puede analizarse así mismo; no estaré con alguien que escuche reggaetón como mantra, o marvel sea su religión. Seguro que no estaré con alguien que quiera estar más fuera que dentro de su casa. No estaré con alguien que no tenga hobbies, marcados y sustentados. Diría que tampoco estaré, seguramente, con alguien que no consuma (o haya consumido) por/no con regularidad, curiosamente. Es muy posible que no esté con alguien que tenga muchas parejas en su vida, y cambie cada poco, por ejemplo.
Y otras mil cosas más, no me cuesta lo más mínimo el descarte.

View more

+ 1 💬 message

read all

Te has "caído" de la gran altura de alguna ilusión?

Supongo que estoy enfadada, y no sé en qué porcentaje es conmigo y cuánto con los demás. Cuánto con las circunstancias y en qué medida con el pasado/presente. Nada de lo que exteriorizo me sirve para hacer justicia a mi tremenda indignación. A mi incapacidad de reconocimiento. Yo que siempre soy tan elocuente, que nunca dudo sobre lo que siento, de pronto me revelo contra mi misma. Y me quiero cerrar, tan en banda, que toda la irascibilidad explote en la cara de cualquiera, ya indiscriminadamente. No me importa quienes sean las víctimas. Porque pienso fríamente ¿de qué me ha servido el criterio hasta ahora? Duras declaraciones para todo lo que he establecido, hasta ahora.
Nunca he rechazado al odio.
Me gustaba estar cabreada, enfadada, llena de ira enfocada, directa, hiriente y muy cristalina, opacando cualquier otra cosa. Porque sabía que lo estaba, lo sentía, y eso lo invadía todo. Era tan consciente de ello. Sabía que me pasaba y “podía” encontrar la forma de hacerlo útil.
Devorarme por dentro me resultaba hasta placentero, yo tenía un motivo, yo tenía un por qué. Sentir odio, respetar a la venganza como mantra y enfadarme, revelarme, era parte de ser consciente. Para mi aprender es entender esto, que las cosas no pasen en vano por ti.
Me gustaba estar enfadada, y tener un motivo.
Pero no hacerlo crónico.

View more

C. 🕊️ ¿Quién es la persona con mejor letra que conoces? ¿En qué te fijas para que una letra te parezca linda? ¿Piensas que la tuya lo es?

Es curioso porque personalmente nunca le he dado mucha importancia a la caligrafía. Por ejemplo ese afán de tener unos apuntes que parecen sacados de libros de ilustraciones, o el hecho de combinar mil técnicas para hacerlo agradable a la vista. Portadas de fantasía, títulos muy remarcados, detalles con colores, perfectamente pulcro y estético.
Sin embargo siempre me ha encantado escribir, a mano. Pero de un modo mucho más minimalista y austero. Cierto es que me encanta la papelería, pero la de cierta calidad, y los materiales de escritura, incluidas plumas. Pero, de nuevo, con mi sobriedad. De hecho todos los apuntes de los másteres y la carrera fueron en tonos grises, negros, marrones, y un berenjena oscuro; obviando el rojo para destacar. Utilizo el azul en contadas ocasiones, y algún color más para destacar puntualmente. Quizá a lo que le doy prioridad es: a nunca pasar a limpio nada, hacerlo todo tal cual salga; y a tenerlo todo muy ordenado. Para mí, lo más importante, es la organización en el papel. Y eso lo cumplo desde niña. Soy muy exigente, sea el tipo de anotación que sea tiene que verse claridad y limpieza. De hecho nunca uso corrector, desde hace años, y apenas tengo errores que corregir, pero cualquier fallo lo pongo en paréntesis, como mucho.
De verdad es vital tener algo que puedas leer con claridad. Incluso cuando todo tiene que estar excesivamente unido, se pueden utilizar muchas técnicas para rebajar ese agobio. Puedes no tener una letra increíble, y de hecho no saber nada del tema que estás exponiendo en el papel, pero como seas ordenado aparentemente entenderás mucho más, darás una impresión infinitamente mejor y dejarás ver cierta claridad en tu cabeza.
PD: Te dejo una foto de mis últimos apuntes, rápidos, que envié a un amigo para aclararle el motivo por el que le voy a hacer aún menos caso, en los próximos meses.

View more

C  Quién es la persona con mejor letra que conoces En qué te fijas para que una

C. 🕊️ En una relación, ¿consideras que ceder es un sacrificio? ¿Por qué o por qué no? Te leo.

Mi conocimiento del amor es sumamente limitado, tampoco me interesa indagar, ni pretendo dilucidar nada con esto. Pero si que me he visto envuelta en situaciones tan irrisorias que termino sintiendo esas ganas, un tanto narcisistas y prepotentes, de sentar cátedra.
Hace poco vi una entrevista de Jodorowsky, repitiendo como mantra algo que creo con tanta fuerza que será lo único que pueda declarar sobre mis conocimientos nulos de amor:
⠀⠀⠀El primer amor es el físico, no se/xual, físico. Como niños, por costumbre o por espacio. Es espacial, estamos juntos en un mismo espacio y eso nos lleva a unirnos. No se contemplan cesiones, porque no dura lo suficiente.
⠀⠀⠀El segundo es se/xual, placer y discusión a partes iguales. Es convulso. Se busca, incansablemente saciar una necesidad física, y para llegar a ella hay que pasar un trámite desagradable, que desgasta. Una vez obtenido el placer, la cosa se calma, pero no tarda en volver a activarse. Ceder es una guerra, aquí.
⠀⠀⠀El tercero es el emocional, de nuevo volvemos a vernos como niños. Nos queremos, pero porque nos interesa querernos. Cedemos porque preferimos estar con alguien que solos, porque se ha presentado la ocasión.
⠀⠀⠀Y el último, el que va en esta secuencia al final, es el amor mental, el intelectual. El que hay que dejar vivir, aunando todo lo anterior y llevándolo a otra categoría. Se acentúa la compañía, la se/xualidad, la unión emocional. Hay que unir consciencias, ¿y qué es esto? Tener como prioridad el progreso del otro. Lo que más te gusta y te interesa es eso, sin ápice de dudas. Es el único amor consciente, en el que miras más que actúas, en el que observas el avance sin dirigirlo, sin cambiar a nadie, dejándole ser más que nunca. Con todo lo que eso conlleva. Le miras crecer, sin importar la dirección. Sin conveniencia, con coherencia. Y todo se vive, se mastica, se asumen conceptos que en ninguna etapa fueron viables. Ya no tienes que ser otra persona, y adaptarte, sacrificarte o claudicar son minucias a las que no te obligas. Todo es mucho más crudo porque en gran medida recoge los restos de lo anterior, y se destapan las apariencias, pero la calidad se multiplica al mismo nivel. Creo que es el que mas entiendes, y entenderlo lo hace denso, no lo resuelve, pero sabes que merece la pena. Aquí, ceder, es parte del entendimiento. Es parte de una deferencia que quieres hacer, aunque sea en contadas ocasiones, porque sabes que es merecimiento ajeno.

View more

C. ¿Se disfrutan más profundamente las series o sagas cuando se ven a lo largo de las semanas/meses o cuando te das un maratón en una tarde? ¿El consumo rápido le quita "calidad" a la experiencia? ¿Te gusta tener que esperar para poder ver siguiente episodio? ¿Te aporta algo la espera?

moscurry’s Profile PhotoNana Moscurry
Tengo tan romantizada la espera que no podría optar por la otra opción.
La intensidad es casi mayor con el maratón, ahora veo una serie y me meto en ella a presión, lo experimento todo en cuestión de horas, y luego me deja un vacío enorme porque la asocio a un momento puntual. Lo asocio a unos días concretos, donde ha sido lo único que, literalmente, me mantenía en pie. Les otorgo ese privilegio de sostenerme, de ser lo único que quiero hacer realmente. Pero la velocidad e intensidad tienen dos consecuencias, una es que el vacío que dejan es enorme, punzante, y repentino. Otra es que se llena con otra cosa a la misma velocidad. Puede que el poso de una serie no me llegue hasta meses después de verla, y porque lo pienso todo tanto que es inevitable. Pero de no ser así, pasarían sin pena ni gloria, y no por falta de calidad, sino porque todo va tan rápido, que ya tienes en la recamara esperándote la siguiente sensación. Acostumbrarte a esto es tan peligro, porque sin darte cuenta todos estamos cambiando nuestros tiempos, nuestra atención y nuestra percepción. Todos. Y no tengo nada claro que sea para bien.
En la espera hay muchas cosas malas, pero recuerdo con especial cariño las semanas de Prison Break, de los Soprano, de Supernatural, de Skins, Lost, The OC y de mil series más. Había una cita con ese momento. Ese día era completamente especial, y todo el espacio intermedio servía para pensar en lo visto, reposarlo y darle un nuevo empujón en la semana siguiente. Daba tiempo para la desesperación, pero desde luego que también para obviar más las incongruencias y centrarte más en todo de manera global. No se identificaban o sobre analizaban tanto los detalles, irónicamente, cuando te espaciaban las cosas. Imagínate la decepción si el capítulo de la semana era flojo o malo directamente, pues aún así pertenecías a la clase de personas que no iba a dejarlo pasar. Porque era tu serie, tu momento y tu vinculo constaba de algo más allá. Además, yo soy de las que construía su propia trama paralela, la que se sentía parte adquiriendo el rol de uno de los personajes, obligatoriamente. Me asignaba uno, y este era inamovible. Eso me permitía desarrollar los supuestos durante todo el tiempo intermedio, sin que esos se me desvelaran a la media hora.
También es curioso como ahora las historias están hechas para verlas seguidas. Apenas se hacen series, sino películas de una duración mayor, que no podrías emitir en un archivo en bruto, fragmentadas. Los capítulos no tienen la lógica de antes, por varios motivos y uno de ellos es esa disponibilidad abrupta y completa. Pero ese es otro tema.

View more

¿Dónde está el límite entre la ternura y la repulsión?

StephClaireS’s Profile PhotoEnjoy the silence.
¿Algunos de esos analgésicos la protegieron de ti?
Ya sabes. El dolor. De ti. Día tras día, estar allí. Con esa cara, sin saber qué decir. Ya no importa, ni siquiera sabiendo que probablemente solo te preocuparas por ella cuando finalmente era demasiado tarde. Olvidando todos esos años desesperados, esos años desesperados que pasaste solo, tus años estériles cuando ninguna mujer siquiera consideraría descansar su cabeza cansada en tu pequeño hombro, tembloroso. Apestado a semen posado en el vientre. ¿Para qué limpiar? Y luego, cuando finalmente obtienes uno de estos codiciados pedazos de cola, que se han construido como el gran trofeo en tu vida, intentas desesperadamente conservarlo. No para protegerlo, para atesorarlo. Para mantenerlo alejado de los otros lobos que rondan tu territorio. Y te das cuenta, demasiado pronto, de que no eres lo suficientemente bueno. Qe tal vez había un idiota, una idiota, llamado X después de todo. Y que nunca reconociste su existencia porque en el fondo sabes que eras realmente lo que temías que ser: débil. Y pasivo. Y, en última instancia, estás roto por los que se hicieron más aptos. A través de tus debilidades, creaste un veneno que envenenó a los que te rodeaban. A los que te querían. Y la única justicia verdadera era dejar que esos lobos dominantes se alimentaran de ti. Sobrevivieran por ti.

View more

Dónde está el límite entre la ternura y la repulsión

¿Cómo actuáis frente a los consejos?

StephClaireS’s Profile PhotoEnjoy the silence.
Soy la persona a la que llaman buscando soluciones, o verdades que no se atreven a decirse. Y es curioso porque no me gusta ser transparente con cualquiera, ni sobre sí mismos. Falseo, decoro o establezco una capa neutra, cuando apenas tengo confianza. Me parece más sencillo e inteligente. Debemos saber a quién decirles lo que verdaderamente pensamos, y con quien es un ejercicio de paso, insignificante, en el que no merecen nuestra verdad. Ni el esfuerzo que conlleva.
Pero yo no pido consejos. Me parece una intromisión en mí, desde una postura que nunca solicito. No involucro a nadie en ninguna de mis decisiones, ni colateralmente. Incluso en el mejor de los casos, donde la sugerencia viene desde la empatía, no me parece de recibo que alguien intente, tan siquiera, ponerse en mi piel. Es un ejercicio inútil, el cual consume a cualquiera y no tiene utilidad alguna.
Por otro lado, nadie posee la más mínima responsabilidad o influencia en mis acciones, porque nunca necesitaré que alguien me mire con aprobación. Detesto esa sensación de justificación que tengo que hacer conmigo misma, como para tener que elaborar un informe completo, sin los datos que yo misma manejo, para otros. De algún modo toda conversación donde permites una involucración de este tipo, lleva pareja que alguien espere algo de ti. Que alguien, de alguna forma, se crea tan relevante como para entender que importa en tu vida lo que él/ella haga en la suya. Lo que piense.
Simplemente no me veo delante de alguien, explicándole algo, y terminando por decirle “¿qué debo hacer?” Es como aquellos que no ven las cosas, hasta que otros se las dicen. Soy consciente de cada cosa, con una transparencia impoluta, pero quizá y solo quizá a mi vida no le conviene hacerlo visible. Quizá a mi momento le guste oscurecer. Siempre sé que debo hacer, si no lo hago es por motivos míos, tan profundos, que no podría explicárselo a nadie, jamás.
En mi caso solo estoy yo y más tarde también yo. Como todos los días. No consentiré nunca que una de mis acciones venga decidida, o impulsada, por alguien que no soporta el peso de mi mente.
Y me pregunto:
¿Qué pasaría si supiéramos que todos los consejos que damos se aplican? ¿Qué pasa si siguen las líneas que nosotros, en un momento dado, hemos aconsejado que se tracen?
Precisamente me parece irónico que aquello que mueve, a la mayoría, para hablar con cierta frescura de cualquier supuesto, sea que la otra persona puede escuchar, pero seguramente no aplique nada de lo explicado. Elimina un gran peso de encima, una carga. Y muchas veces es eso lo que nos salva. El hecho de que otros, que claramente no son como nosotros, no vayan a ceñirse a las ordenanzas, encubiertas, de la recomendación.

View more

¿Trabajo soñado?

Todo lo que voy a decir a continuación va a sentar tan mal que probablemente me dejéis de seguir. Pero me apetece arriesgarme.
Hace un tiempo, en una de mis pasantías, me tocó representar en la comisaría a alguien que se había metido en problemas. Los policías en cuestión, acuñando en ese momento mi juventud para ejercer, se mostraron un tanto soberbios. Pero amigo, con buena fueron a dar, esa intención de lucirse frente a una principiante se les disipo con un par de comentarios en los que se incluía una lección sobre como debían hacer su trabajo. Especialmente porque, desde mi aparición, habían admitido una serie de delitos que ni ellos conocían. Pero no importaba eso, lo que importaba era que a la persona que estaba asistiendo aquella noche era alguien de esta plataforma.
Me sucedió algo similar en otra ocasión. Un conflicto bastante grave que se había producido en el juzgado donde yo estaba de guardia. El conflicto implicaba a una individua que se dedicó a hacerme la vida imposible en el colegio. Yo pertenecía a la parte contraria. La vi, y me reconoció. Agachó la cabeza y yo la seguí mirando. Esa noche empezó una travesía que aún hoy le dura.
No sé, quizá mucha gente diga que no puedes basarte en tus logros para machacar a nadie, que hay que ser profesional y que no lo puedes ser cuando te mueven otras cosas. Pero es que tengo muchas deudas con la venganza.
Siempre pienso en mi "frialdad" exterior, y en que deberíais agradecérmela: ¿no os parece suficiente que no le rompa la boca con el bordillo del estrado? ¿No os parece suficiente el autocontrol de tener a un ser repugnante y simplemente no inmutarte? Encima me pedís que no disfrute con la desgracia ajena. Vamos.
La rabia se ha convertido en superioridad, moral también.
Y no se trata de falsear nada, en absoluto, solo de poner las cosas en su sitio. Sabía que muchos, de los que he visto ahí, acabarían ahí. Y no me refiero judicialmente, la justicia simplificándolo mucho es casi una ilusión, me refiero en la posición metafórica de despojo. Cuyas decisiones les llevan a pasearse por el fango creado. Y si yo formo parte de la ecuación, no mentiré, pero tampoco evitaré disfrutar del proceso.
Curiosamente nada me parece suficiente, no termino de encontrar esa satisfacción, pero yo seguiré insistiendo cuando se presenten esas oportunidades. Y no evitaré ver los peldaños que nos separan, meramente simbólicos en un papel, pero infinitos mentalmente.
Sé que la vida no te da nunca tu lugar. Por mucho que queráis fantasear con ello, la realidad es que hay demasiados factores que intervienen ahí. Habrá quienes sean más de lo que nunca pudieron, y otros que hacemos pagar al mundo lo grande que pudimos ser. Por eso, estos micro reflejos me ponen cachonda, sin remedio.
Me he cansado de mi profesión antes de ejercerla. Pero me recuerda que sí he hecho algo, algo con cierta relevancia. Y a veces, esa posición, sienta que te cagas.

View more

(C) ¿Quién o qué causó el mayor arranque de mal humor que recuerdes? ¿Te resulta fácil perder los estribos, o apenas te ocurre? ¿Has llegado a arrepentirte de alguna de estas reacciones?

RemulusMat’s Profile PhotoRemulus
Está muy trillado ese papel protagonista, forzado, para estar en boca de todos. Yo sé que queréis atención. Y de hecho tendéis a traicionar, solo para sentir la diversión de ser los malos de una película que nunca verá la luz. Los “malos” no los ridículos, no los patéticos, no los absolutamente dementes, no: los “malos”. Suena más atractivo, más seductor ¿verdad? Suena irresistible estar con alguien que te suponga un peligro físico y mental, y por el/la cual puedes acabar odiándote y transformándote ¿verdad? Irresistible, sin duda.
Tendéis a creer que tener personalidad, es reivindicaros con voz “autoritaria”. Tendéis a pensar que ser únicos, viene de ser unos hijos de pu/ta reconocidos.
Tendéis a veros como personas complejas, cuando lo único que necesitáis es alguien arrodillado en el que sentaros.
A los demás os siento indulgentes, comprensivos, excesivamente blandos. Os noto claudicar ante comportamientos ajenos, ante llamadas de atención rastreras, dementes e incapaces de encontrar su lugar. Os siento demasiado correctos, y yo me siento cada vez más basada. Con menos filtros. Y sobretodo viendo cada día más los eslabones que nos separan.
Habéis normalizado el martirio que supone cargar con alguien. En excusar cosas imperdonables. Creéis que no se debe herir, y si curar. Cuando realmente hay personas que solo merecen dejarlas tiritando en el suelo, sin remedio alguno. El sitio donde se han buscado estar. Donde antes, se exponían ante sus propias víctimas. Habéis obviado que el mero hecho de normalizar comportamientos os convierte en cómplices. Sentencias al que busca venganza, pero no os paráis a pensar en qué le ha llevado hasta ahí. Os habéis convertido en abanderados de causas perdidas, cuando su género o su edad os transmiten empatía. No tenéis criterio, solo cerráis los ojos y os asentáis en la comodidad de la época en la que estáis. Seleccionáis por preferencia y matáis lo demás. Ni siquiera jugáis a la indiferencia, no, dais la cara, pero con pasamontañas.
No sois nada más que seres despreciables, rodeados de otros prescindibles. Vuestro protagonismo solo se basa en maquillar la apariencia repulsiva, en llevarla a límites tan insospechados que cualquiera se volvería loco, se convertiría en bestia, verbal. Y así conseguís el objetivo que es salvaros de la quema, defendiendo lo que vosotros habéis sembrado, lo que seguís alimentando. Y aún esperáis que os pase algo bueno, como si pudierais no pudrir todo lo que os rodea. Esa toxicidad desmedida que destruye todo, y no deja nada. A mi sí me parecéis seres despreciables, con los que interactuaría por motivos que distan mucho del interés, o de la fascinación. Y no, no todo el mundo merece la indiferencia, o la indulgencia, o el respeto. No fascináis ni a vuestra incongruencia.

View more

Si tuvierais que cambiar vuestro perfil por otro. ¿Con cuál os gustaría quedaros?

StephClaireS’s Profile PhotoEnjoy the silence.
Me cuesta, horrores, ver algo decente en los demás. Soy una auténtica arpía (eso sí, dinámica y divertida también, eh, Daniel), que acaba mirando todo con tanta lupa que nada le convence, literalmente. Detesto ser yo misma, pero a la vez no asumiría cambiar, no veo nada que me interese intercambiar o modificar de mi misma, mentalmente hablando.
Ahora bien, se viene el reconocimiento más grande que haré nunca aquí. @DaniCyanide @moscurry
No necesitan ni presentación, ni motivos por los que sé que no habrá nadie mejor que ellos. Con Dani consumo y sufro la vida, y con Nana la vomito. Sigo devorando sus respuestas cada vez que la notificación salta, como si no hablase con ellos tan activamente desde hace años que ya no concibo debate que no les tenga. Sigo asintiendo con la cabeza tras cada declaración, como si esa reflexión no la hubiese presenciado en alguna de nuestras eternas conversaciones. Continuo con intensidad repitiendo una y otra vez los mantras de sus increíbles personalidades. Son las personas a las que más reconozco, en cualquier parte. De las que más sé, y de las que más quiero saber. Siguen sorprendiéndome, como el primer día, y no importa que ya no recuerde cuando no estaban presentes. Sorprendentemente con ellos me callo menos de lo que debería. Secciono todo, para darles su lugar, no solo ante las increíbles coincidencias, sino ante lo que dejan que les descubra y lo que ellos me dan a mi. Les respeto, pero con cierta devoción; aunque sobretodo les confío siempre en mi equipo.
Tomaría el mando de sus perfiles, (el de Dani para llenarlo de memes, el de Nana para incluir el sarcasmo y la ironía) porque me siento más dentro que fuera de ellos.
PD: Mención especial a mi @Unicornio_azuloso que, como siempre comento a quien quiera escucharlo, tiene un perfil para disfrutarlo, para restarle intensidad a todo, pero a la vez resulta evidente que él está lleno. Un diamante en bruto, en toda regla. Sería un sacrilegio sustituirte.

View more

¿Cuándo fue la última vez que lloraste delante de alguien?

Llorar delante de alguien es, literalmente, de las peores sensaciones que he tenido en mi vida. No comulgo, en absoluto, con la creencia de que expulsar de esa forma tu sentir, haciendo participe a quién sea, sea algo que te libere. Todo lo contrario. Por H o por B he vivido una época convulsa de sensaciones, donde todo me sumía en una tristeza descomunal, y se reflejaba llorando, cosa que no me ha pasado nunca con anterioridad. Y os aseguro que agrava la situación, multiplicándola hasta límites insospechados.
La carga pasa a no ser solo por lo doloroso que me resulta todo, sino por mostrar un ápice de descarga. Es más punzante la propia inquina que siento por hacerlo, que cualquier atisbo de liberación, que ya os anuncio: yo no siento nunca. Además, se convierte en la solución fácil, no en mi caso, pero si termino viendo como todo llega a la garganta y me cuesta callarlo. Tragarlo o escupirlo.
Me deja con sensación de despojo humano, me da náuseas y estoy convencida que mancha mi propia imagen, porque la reduce a ese momento de explosión. Así que mi recomendación es venir llorados de casa, sinceramente. No hagáis de esa situación algo especial, por hacerlo únicamente con una persona, porque la realidad es que dais una pena insoportable. En la que, a veces, por desgracia, me incluyo.

View more

¿Cuál es vuestra relación con las fotografías que os hacéis? ¿Hasta que punto mostráis, tenéis fotos personales como perfil de todas las redes? ¿Abusáis de la edición?

StephClaireS’s Profile PhotoEnjoy the silence.
Es curioso porque me voy a contradecir:
Prácticamente nunca me hago fotografías. Si tienes una conmigo es que eres una persona tremendamente afortunada y me has pillado en un día de descuido absoluto.
Nunca me veréis subir imágenes mías a ninguna red social de esta índole, no les veo el sentido, no aportan nada, no añaden nada, no necesito que algo sustente el perfil más allá de mis palabras. Quiero que eso sea el epicentro de todo lo que hay aquí, no que me clasifiquen. E inevitablemente se hace, te encasillan en función de la imagen que des o de como abuses de ella.
Tengo alguna imagen mía desperdigada en los perfiles que, casi muertos, almaceno como buena “adaptada” a su tiempo. Son fotografías que, aunque siguen revolviéndome el estómago, tienen un pase y nunca van con filtros de más. Donde algo de lo poco que aún resalto, me hace gracia de mí misma, se manifiesta: pecas, rizos, labios, incluso escote.
Pero me gusta zanjar hipótesis y por tanto puedo contradecir todo lo anterior.
A veces simplemente quiero quitarme del medio la losa que es mostrarse. Quiero que me vean, rápido, ya está, ahí está. Punto. Vas con tanto cuidado que empiezas a aterrarte a ti misma, dices: ¿en verdad estoy tan mal como para avergonzarme de enseñarme un ápice? Mis mil inseguridades solo se manifiestan en esta área y nunca se sustentan de reacciones ajenas, sino solo mías. Es mi despiadada maldad la que nunca me permitirá ir con libertad. La que nunca me dejará guardar recuerdos en los que esté presente, como imagen. Porque esto no va solo de mostrar, sino de hacer. No permito ni que otros almacenen cosas en las que salgo retratada para uso propio. Sin pretensiones, con el placer de tenerlo. Mancha, para mí, el momento vivido. Pero a la vez me retuerzo por intentarlo, y sentir repulsión de la instantánea. Y no creáis que hay barra libre de intentos, me cierro en absoluto y se termina en medio segundo la discusión. No hay posibilidad ni de intentos varios. O es ya, o no habrá otra oportunidad.
Es tal la situación que veo el 90 por ciento de imágenes que suben otros, y yo incluso en dicha situación, siendo la retratada, no lo haría. Y no es por sentirme más "fea" concretamente. En absoluto.
Puedo pasarme, literalmente, horas mirando una fotografía, que no retocándola, y pensando: ¿es salvable? Decidir que sí, y a los dos minutos descartarla y odiarla de por vida.
Es algo que me agobia, me atrapa, y a la vez me frustra. Me encantaría tener una relación completamente diferente con esto, que me diera más igual, no darle importancia, permitir tener una interacción normal y regulada con estos gestos tan de nuestro tiempo. Y además permitir que si tengo un peso o una repercusión en la vida de otro, no sea un fantasma, aparezca. Pero eso solo se dará una vez cada ocho años y bajo mi supervisión.
Con esto también tengo que resaltar que me apetece poner fotografías mías, aquí, pero simplemente para vengarme de mi misma y de todo lo que me he hecho.

View more

Si murieras esta noche sin la oportunidad de comunicarte con nadie ¿Qué lamentarías no haberle dicho a alguien? ¿Por qué no lo has dicho todavía?

Siento un irrefrenable deseo de aleccionaros. De estipular mi pensamiento como mantra, como ley imposible de violar. Y si no sois capaces de acatarlo, solucionarlo por la vía más rápida que conozco. Me repugna que no sepáis poner las cosas en su sitio, que generalicéis tan sistemáticamente. A veces me apetece gritar: “No me pongas ahí, si vas a poner a alguien más. No me digas esto o esto otro, si ya lo has dicho. No hagas esto, si ya es una rutina repetirlo.” Gritar: “Dame mi lugar. O ni te fijes en mi.”
Luego pienso que yo me robo los lugares, que soy una gata amasando los cojines del sofá, buscando donde acostarse y cuando tengo el hueco que quiero me dejo hacer ahí. Luego pienso que yo me gano los sitios, que no me los tienen que dar. Y me intento tranquilizar. Dura poco, esta aparente calma, porque de nuevo aparezco en sitios acompañada, donde debería, según mis leyes, ser la poderosa rabia que no abandona la soledad. A la que no puedes acompañar.

View more

[C] En algunos restaurantes, existen camareros robots y/o tablets mediante, las cuales, puedes realizar el pedido desde tu mesa sin tener que interactuar con otra persona. La cuestión es que, ambos, sugieren que les des propina. ¿Le darías propina a un robot o a un aparato electrónico? ¿Por qué?

DaniCyanide’s Profile Photoᴏʙsᴄᴜʀᴇ
Dividiría la pregunta en mil apartados, pero intentaré sintetizar.
La primera es donde me cuestiono las propinas en sí mismas, especialmente porque tras mi experiencia en hostelería se que suponen una “rebaja” del sueldo o al menos un maquillaje del mismo, en el mejor de los casos. Y en otros ni te pertenecen, porque haces un bote colectivo que se reparte, con suerte, a la semana y es para todos los compañeros con independencia de a quién se le haya otorgado dicha recompensa por su trabajo, individual.
Por otro lado me fascina el concepto de dejar propina a alguien que hace bien su trabajo. Estamos tan acostumbrados a la escasa diligencia que queremos mostrar nuestro bienestar cuando el trato es lógico, normal, adecuado. No sé si es un signo de distinción, o de clase, si tiene una connotación claramente de poder, o si nos ensimismamos ante el convencimiento de que esto nos hará mejores clientes.
Y la segunda cuestión sería si me supondría una deshumanización hacerlo, en el caso de que concordara con el comportamiento, a un robot. Porque no seamos hipócritas, la cuestión está en si sentiríamos que ese dinero cae en saco roto si fuese una máquina la encargada de recibirlo. A efectos prácticos si lo que valoramos es la ejemplaridad del trabajo, posiblemente una máquina sea más infalible en términos absolutos. Entonces ¿qué nos impide actuar con igualdad? Sin ir más lejos las propinas tienen un rango de imposición, en países como Republica Checa, donde se incluye en la propia factura el porcentaje mínimo de propina que tienes la obligación de depositar; esto con independencia de tu voluntad y de quién o qué sea lo que te sirve.
La realidad es que el concepto de propina, especialmente en nuestro país, se ve distorsionado. Tanto en motivos por los que se otorga, que pueden no tener nada que ver con la diligencia de la persona en cuestión, como en la forma que eso nos repercute personalmente. Estoy convencida que en los primeros acercamientos con los robots no seremos capaces de plantearnos más que un trato escrupuloso, donde nos libraremos de las apariencias que si se “deben” guardar frente a los seres humanos. Sentiremos incluso cierto alivio, por no tener que recompensar ese esfuerzo, ya que consideraremos que no lo hay, porque no lo vemos (así de simple es todo).
Nadie se planteará que esto puede ser una inversión en tecnología, que permita una evolución, sino que será visto como algo que elimina puestos de trabajo, en el que el acercamiento humano siempre será más “cálido”. No se van a poner a divagar sobre el hecho de que en lugar de eliminar puestos, aumentan en otras áreas, como la informática o la ingeniería. Porque, efectivamente, nadie le da tanta tantas vueltas e importancia a las propinas (ni a lo que hace).

View more

Next

Language: English