Que si, que soy una cobarde, que no me atrevo a decirle nada a la cara ni mirarle a los ojos, que me muero por sus abrazos y sus palabras, que yo solo lo necesito a él, y que tengo miedo, mucho miedo, que si no fuera por él ahora mismo no estaría esforzandome por las cosas.
Arona.
Y haría cualquier cosa, cualquier cosa por volver e intentar arreglar lo inarreglable.