Jaimito pasa por delante de la puerta del cuarto de sus padres y no puede dejar de mirar por la cerradura. Al cabo de un rato, se aparta y exclama:
-¡wow! y luego me dicen a mi que no me meta los dedos en la nariz.
Jaja :p
Tengo una novia que tiene las tetas como cocos.
-¿De grandes?
-No, de pelos.