–La risa abundó en su boca al ser frotado de aquella manera mientras sus manos se aferraban a la camisa ajena.– ¡De oso! Serás un oso curioso ahora, ¿Sí? –Preguntó bastante entusiasmado por aquel apodo para el menor. No obstante esperaba su aprobación.–
Um. . ¿Un oso curioso? –Cuestiono de nuevo sin poder evitar reír un poco ante el espontaneo sobre nombre–. ¿Soy un oso entonces? –De a poco aprieta al cuerpecito del mayor para hacerlo sentir seguro–.