Tus ojos son la hoguera de mi tienda de campaña quemándome por fuera con trozos de fina caña. Un lázaro robando deseos de mis pestañas son dos bandadas de pájaros migrando a mis migrañas.

El valle está lleno de montañas y es tu decisión si quieres llegar a la cima de cada una de ellas, si vas tras ellas, aunque algunas estén llenas de maleza, de espinas que sangran, de terracería que cansa o si la cuesta está demasiada empinada.
Quizás ahora estás luchando y esforzándote escalando la más difícil que has encontrado, quizás estás en la montaña más fea que hubieras imaginado, pero ya tienes experiencia escalando.
Ya sabes como quitar las piedras del camino, ya sabes como cortar la ramas que te enredan o esquivar las espinas que te rasguñan, ya has escalado otras montañas y has llegado a la cima de todas y cada una de ellas, ¿por qué no has de hacerlo ahora con ésta?
Eres el mejor alpinista, estás equipado con las mejores herramientas, traes conozco, traes en tus bolsillos esperanza, en tu mochila fuerza y una botella llena de fe, bebe de ella cada que sientas que estás por caer.
En el valle por el que andas, te toparás con muchas montañas, no trates de esquivarlas, escalalas, súbelas, supéralas y enorgullécete cuando llegues a la cima.
¡Sigue adelante! No dudes ni un instante de que tú puedes, tú puedes todo lo que quieras y te propongas.
Para ti.