Yes.
Y porque no puedo competir contra lo que tienen.
No soy competencia para sus 20 amigos que siempre las(los) visitan.
No le llego a los talones a ese mejor amigo o amiga que tienen que vive cerca de su casa.
No parece que tengo los requisitos adecuados para que me respondan un fregado mensaje.
Ni para tener una plática pequeña diaria o al menos cada fin de semana; sólo consejos de lo que sea cada 4 o 5 meses.
En algo no doy el ancho, y eso echa por tierra (hace un hoyo y entierra) todo lo que puedo llegar a establecer con alguien.
No puedo competir contra una vida que dice estar hecha y que me deja afuera sin tomar en cuenta nada.
No soy digno retador para el desinterés, siempre se sobrepone a mí; me vence.
Quizá he sido hecho para permanecer (si es que no soy tan olvidable) más en los recuerdos de la mayoría de la gente que en sus vidas.
Es emocionalmente agotador (literal) esforzarte en buscar formar parte de la vida de alguien y que cuando pases la primera puerta haya una muralla de 4 metros, luego una fosa sin fondo y después un campo minado; que logres llegar y al final la sorpresa le gane y te diga: "Es mejor que te vayas, no valgo la pena", o peor, que ni siquiera lo diga; y uno ya dejó medio corazón y muchas expectativas positivas en el camino.
Se me han limitado los intentos por persona. Lo siento, me cansé demasiado antes, y a veces ni yo mismo entiendo por qué.
P. D. No me gusta mucho (si no es que nada) hablar de esto, pero lo pensé algo estos últimos días.
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