Rolea la muerte de un ser querido.
Me encontraba en el hospital desde la noche pasada, mi aspecto era un desastre pero no me importaba, lo único que me importaba en ese momento era mi prometido. Después de un rato más el doctor me dijo que podía pasar no sin antes obligarme a ponerme un traje esterilizado; cuando obedecí por fin pude entrar a verlo. Se veía tan débil, pálido, y estaba conectado a tantas maquinas, verlo así me rompió el corazón. Esto no podía estar pasando, si tan solo unas horas atrás se encontraba en perfecto estado...
Nos encontrábamos en un hermoso jardín, todo el lugar estaba decorado con luces, el lucia un traje azul que resaltaba sus ojos, por alguna extraña razón estaba nervioso, podía notarlo; la noche paso lenta y hermosa, cenamos, bailamos y cuando estábamos a punto de irnos del lugar se puso de rodillas.
-Daniela Bë eres la mujer de mi vida, la mujer a la que amo con locura, nunca creí amar a alguien de la forma en que te amo y quiero pasar toda mi vida a mi lado, ¿Te casarías conmigo?- sacó una pequeña caja de su bolsillo y la abrió aun de rodillas; yo me encontraba atónita, el hombre al que amo me estaba pidiendo matrimonio, me agache para quedar a su altura y plante un beso en sus labios -claro que quiero ser tu esposa, te amo- respondí y al instante coloco la sortija en mi dedo, definitivamente ese era el mejor momento de mi vida, no podía ser mejor pero de un momento a otro el comenzó a palidecer, coloco una mano en su corazón y cayo desmayado a mis pies, rápidamente marque a una ambulancia que nos trajo aquí. Lleva internado más de 8 horas, solo podía oír el ruido de las maquinas sonar y mi acelerada respiración, me dolía ver al amor de mi vida en ese estado, los doctores me dijeron que había tenido un paro cardiaco y estaba en estado de coma; me acerque a el y tome su mano, estaba fría en mi interior rezaba para que mejorara pero en ese momento la maquina empezó a sonar fuertemente, doctores y enfermeras entraron rápidamente, sacándome de ahí. Después de los varios minutos los cuales se me hicieron eternos salió un doctor de la habitación. -lo lamento señora, hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos pero no pudimos salvarlo- dijo el doctor y se retiro. En ese momento todo mi mundo se derrumbo -esto no puede estar pasando- grité con los ojos llenos de lagrimas -el no, el no pudo haber muerto, aun teníamos una vida por delante, por favor amor no me dejes sola- grite aun más fuerte, no podía asimilar que la persona que mas amaba se había ido de mi lado. No pude aguantarlo más y me derrumbé en el piso llorando desconsoladamente, los doctores al verme en ese estado decidieron sedarme para tranquilizarme y ese fue el ultimó momento que estuve con el amor de mi vida. Un par de semanas después me entere de que iba a ser madre, nuestro amor dio un fruto y se que el vive en mi corazón al igual que en el de nuestro hijo...
Nos encontrábamos en un hermoso jardín, todo el lugar estaba decorado con luces, el lucia un traje azul que resaltaba sus ojos, por alguna extraña razón estaba nervioso, podía notarlo; la noche paso lenta y hermosa, cenamos, bailamos y cuando estábamos a punto de irnos del lugar se puso de rodillas.
-Daniela Bë eres la mujer de mi vida, la mujer a la que amo con locura, nunca creí amar a alguien de la forma en que te amo y quiero pasar toda mi vida a mi lado, ¿Te casarías conmigo?- sacó una pequeña caja de su bolsillo y la abrió aun de rodillas; yo me encontraba atónita, el hombre al que amo me estaba pidiendo matrimonio, me agache para quedar a su altura y plante un beso en sus labios -claro que quiero ser tu esposa, te amo- respondí y al instante coloco la sortija en mi dedo, definitivamente ese era el mejor momento de mi vida, no podía ser mejor pero de un momento a otro el comenzó a palidecer, coloco una mano en su corazón y cayo desmayado a mis pies, rápidamente marque a una ambulancia que nos trajo aquí. Lleva internado más de 8 horas, solo podía oír el ruido de las maquinas sonar y mi acelerada respiración, me dolía ver al amor de mi vida en ese estado, los doctores me dijeron que había tenido un paro cardiaco y estaba en estado de coma; me acerque a el y tome su mano, estaba fría en mi interior rezaba para que mejorara pero en ese momento la maquina empezó a sonar fuertemente, doctores y enfermeras entraron rápidamente, sacándome de ahí. Después de los varios minutos los cuales se me hicieron eternos salió un doctor de la habitación. -lo lamento señora, hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos pero no pudimos salvarlo- dijo el doctor y se retiro. En ese momento todo mi mundo se derrumbo -esto no puede estar pasando- grité con los ojos llenos de lagrimas -el no, el no pudo haber muerto, aun teníamos una vida por delante, por favor amor no me dejes sola- grite aun más fuerte, no podía asimilar que la persona que mas amaba se había ido de mi lado. No pude aguantarlo más y me derrumbé en el piso llorando desconsoladamente, los doctores al verme en ese estado decidieron sedarme para tranquilizarme y ese fue el ultimó momento que estuve con el amor de mi vida. Un par de semanas después me entere de que iba a ser madre, nuestro amor dio un fruto y se que el vive en mi corazón al igual que en el de nuestro hijo...